LA TORTUGA Y LA LIEBRE
Gabriel Diezma

La tortuga había desafiado a la liebre y el que ganase se quedaría con el bosque. Como en los anteriores cuentos la liebre había perdido, esta vez se quería asegurar. Sus amigos pusieron trampas en el recorrido y, como la liebre lo recorrió antes, cayó en todas. Primero en unos hoyos llenos de pegamento y luego en unas minas antipersonas. Así ganó la tortuga y se quedó con el bosque.


EL HADA LUCIANA
Sumita Zen Reyes

La noche estaba muy oscura y los padres de Luciana estaban muy preocupados por ella. Toda la familia había llegado ya para celebrar la fiesta de su cumpleaños, pero Luciana estaba viendo el pueblo. Después no se acordaba de regresar y su varita estaba rota. Ella estaba llorando y toda su familia preocupada la buscaron por el pueblo y la encontraron llorando al lado de un árbol.


LA ESCAPATORIA DE LOS DUENDES
Coral Quilón

Fue una noche increíble: estábamos todos esperando que sucediera. Desde las seis de la tarde aguardando la escapatoria de los duendes, ¡y ya eran las once y media de la noche! Un señor propuso abandonar, pero nadie aceptó, ya que podría suceder en cualquier momento. Por fin, eran las doce y todos miramos hacia arriba y vimos estrellitas volando. ¡Eran los duendes! Todos quedamos absortos. Tanto tiempo increíble había merecido la pena.


EL GATO Y EL CASCABEL
Mª Jesús Jiménez

Llovía mucho en mi pueblo y estaba aburrida. Me asomé por la ventana y vi un gato. Me sorprendí, al ver que en el cuello llevaba un cascabel. Era gris oscuro muy bonito. Recogí el gatito, le di leche calentita y ¿a que no sabéis cómo le llamé? ¡Cascabel! Desde entonces, Cascabel y yo somos los mejores amigos del mundo, y los días de lluvia no hay lugar para el aburrimiento.


UN DÍA INOLVIDABLE
Ramón Casas

Un día llegó a nuestro pueblo una nave espacial desde Marte. Unos hombres muy extraños preguntaron dónde estaban. "Estáis en el planteta Tierra". "No puede ser, ha sido un error de la nave. Queríamos llegar a Júpiter. Habrá sido por el combustible". Entonces preguntaron: "¿qué clase de combustible es?". "Zumo de moras", contestaron. "Vamos a mi casa, que yo tengo". Luego fueron a su casa, pusieron el combustible y se fueron.


EL ENANO Y EL HADA
Jaime Aranda

Había una vez un enano que vivía en una seta. Un día un hombre fue a recoger setas y le arrancó la suya. Se puso triste, ya que no tenía dónde vivir. Pensando, se le ocurrió irse a la casa de un ratón a dormir. Allí pasó la noche. Cuando se fue a trabajar se le apareció un hada y le concedió el deseo de ser hombre para hacerse una casa.


EXPERIMENTO DEL AÑO
Daniel Aranda

Jack era un científico que hacía y hacía inventos, pero nunca funcionaban. Un día creó una tostadora que funcionaba con hielo. Jack vendió miles de tostadoras, pero cuando las encendían se iban al Polo Norte. Allí los esquimales desayunaban tostadas todos los días. Jack decía que el hielo les hizo ir hasta allí. Pero a los esquimales les encantó la idea.


UN SUSTO
Lorena Puentes

Era hora de dormir. Estaba en mi cama cuando escuché unos ruidos extraños en el pasillo. Tenía miedo, no sabía qué podía ser. Intenté dormir, pero el ruido era cada vez mayor. Lo sentía cerca de la puerta del dormitorio. Eran como gemidos y lamentos. Me armé de valor y abrí la puerta. ¡Era mi perro! Me olvidé de llevarlo a su caseta. ¡Qué gran susto! (Esa noche durmió en mi habitación).


EL DÍA MÁS FELIZ DE MI VIDA
Marta Sánchez

Hoy he ido a Nassica, un centro comercial, de rebajas con mis padres. He visto a un chico espectacular y él no me ha visto a mí. Después de un rato, he hecho como si tropezara y me daba con él. Me ha ayudado a levantarme y me ha dado su número de teléfono. Resulta que era de un pueblo al lado del mío. Ese día no lo olvidaré jamás.


LAS TRES HADAS
Christian Campos

Había una vez tres hadas que siempre concedían deseos que pedía la gente. Un día un hada malvada les quitó sus poderes y las tres hadas se pusieron tristes, pero no juraron vengarse. Fueron en busca del hada malvada para secuperar sus poderes y al final lo consiguieron. Las tres hadas fueron felices y de nuevo podían conceder deseos.